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Solo ser
hace al ser,
el cual se nutre
a sí mismo

“Música: el arte de combinar los presentes”.
(Andanzas por el tiempo)

El significado de esta frase en donde se danza alrededor del presente, “toca” uno de los “temas” centrales del que trata este libro.
Porque el tocar en la música requiere de una acción en el presente, el cual se extiende hacia diferentes tiempos.
La tradicional definición de la música es: el arte de combinar los sonidos.
Ahora ¿qué es lo que se entiende por arte?
¿Qué se entiende por sonidos ... lo que suena? ¿los ruidos no son sonidos? sonar, suenan...
Acerca del arte es tan dificil ser definido, o encontrarle su “fin”, como definir que es un ser vivo...
Una maquina puede ser instruida para que “combine sonidos” según el arte que se quiera...
¿Cuándo es arte?       ¿Cuándo deja de serlo?...
Quizás la definición-titulo dado a este libro, intenta mostrar como solemos vincularnos con las definiciones de las cosas y cómo lo hacemos con las cosas en sí.

El arte de combinar los presentes es un entrenamiento del no-entrenamiento.

No se puede estar preparado para el presente. Si uno se anticipa, de la manera en que fuera, (por ej. ansiosamente, o calculadoramente) deja de estar en el presente y se “va” al futuro. Si uno está en lo que ya pasó, en como fué o pudo haber sido, uno se “va” al pasado...
Somos “sujetos” atados al tiempo; nos podemos mover siempre en sentido lineal, hacia adelante, el futuro. Aún asi tenemos la libertad de ir hacia el pasado: las escenas parecen estar inmovilizadas en cada uno, pero se tiene toda la posibilidad de modificarlo; claro está que no me refiero al pasado de los hechos.
Ahora lo más misterioso debe de ser el presente. La profundidad que tiene es vertical, no horizontal, de ahí su misterio y su infinitud. Es decir, lo único que tenemos es eso eterno, real e inasible, que llamamos el presente.

¿Dónde empieza y dónde (cuándo) termina el presente?
Para algunos hay presentes que incluyen el día entero; para otros el momento en el que transcurre su percepción (ese preciso/precioso instante).
Hay quienes el paso del tiempo lo viven como un “paso” más hacia la muerte; entonces, el tiempo se pierde. Otros, cuando lo viven, lo ganan.
El tiempo es el mismo siempre, pero irrepetible; ¿pasa, o somos nosotros los que transcurrimos a través de él?
Sin dudas, nuestra percepción del tiempo está determinada por la dimensión que le demos a aquél.
Para ser/hacer música (que es un arte temporal aunque trascienda al tiempo), ésta solo puede tener existencia en el presente.
En la creación espontánea, contemporanea (es decir en el tiempo real en el que transcurre): la “improvisacion”, uno se enfrenta con los distintos presentes, entre los que están: lo que uno sabe, su historia; lo que uno hace, su llamado presente propiamente dicho; y lo que uno piensa siente o percibe que va a hacer en el llamado futuro (que pertenece al presente por ser pensado ahí, en ese preciso momento).
Todas estas combinatorias, con sus variantes y multifacéticas relaciones hacen del estar en el presente, todo un arte, necesario para disfrutar en general, y para disfrutar de la plenitud, grandeza y profundidad de la música, en particular.
La improvisación puede ser esa posibilidad de entrar en ese espacio – tiempo del presente.

Es un deseo, me atrevo a decir verdadero, que este libro pueda permitir reconocerse uno en y con su potencial, para poder tener encuentros mas profundos y verdaderos con los otros, a través del arte en general, asi como con la música.
Que el don de lo creativo es propiedad de todos, no de los que consideramos, creemos, o nos hacen creer. (La cultura / los medios de información / la educación).  Para esto, no hay que convencerse. No es cuestion de imponerse la idea, o la “voluntad” sino percibirse, comprenderse y en definitiva amarse, ya que el amor es la fuerza más grande existente. La debilidad fisica se vence con fortaleza, con fuerza: la fuerza es vencida con la inteligencia: la inteligencia es vencida con el amor.
¿Por eso será que las guerras tienen tanta inteligencia?
¿Todavia no han podido escuchar la suave, sutil, delicada y profunda voz del amor?

Relación impresiones - expresiones

Desde que nacemos -o desde antes-, recibimos continuamente un cúmulo de acciones provenientes del exterior, las cuales despiertan acciones en nuestro interior.
Somos seres que, siendo vivos, percibimos, con mayor o menor registro, filtrado, selección, distorsión lo que sucede.
Todo esto que se “imprime” en nuestro ser, es un alimento fundamental. Sin ese alimento, los bebes mueren, aún teniendo leche y condiciones climáticas óptimas (marasmo u hospitalismo: se dá cuando el bebe no es cuidado y atendido por la misma persona). Algunos creen que un adulto puede pasar hasta 60 días sin comer alimento alguno, hasta 15 días sin beber líquido, hasta 3 (o 4) minutos sin respirar, pero el tiempo es más corto todavía sin nuestras impresiones.
Sin el registro del hambre, no comeríamos (y moriríamos sin saber por qué), sin el registro del dolor, no nos curaríamos, sin el registro del desconocimiento, no aprenderíamos.
La Educación se basa en que los conocimientos se impriman, es decir, que seamos “impresos” por la cultura y educación (reinantes).
¿Cuál es y cómo es esa Impresora?
¿Quién decide la ejecución y el contenido de la impresión?
¿Quién o quienes lo cambian?
¿Quién pregunta lo que necesitamos?
O sea, que ingerimos alimentos varios, a través de nuestro recorrido por las instituciones (familia, escuela, clubes, etc).
¿Quién se puede imaginar como sería una persona que ingiere,ingiere,ingiere,
ingiere,ingiere,ingiere,ingiere,ingie...?
Así estamos. Nuestro cerebro, cabeza, cabezota, repleta de Ideas, Informaciones, Conceptos, Definiciones, Análisis, más Ideas.
¿Realmente descargamos toda esta “carga”? ¿Qué movimiento tiene esta acumulación?
¿Es equilibrado nuestro ingerir con nuestra excreción/ expulsión?
Es decir, con todo esto, ¿es equilibrado nuestro producir, nuestras transformaciones, con toda la información?
Este intento de formación, ¿no puede llegar a terminar en una deformación, con hiperdesarrollo intelectual, desfasado de nuestro sentir y hacer?
¿Qué es entonces la expresion, sino esta vuelta al afuera?

¿Podemos hablar de “Afuera”?  Si el planeta es el adentro, lo que queda fuera de la atmosfera es el afuera; si es dentro de un continente, los otros serían el afuera; lo mismo sucedería con un país. Dentro y fuera de la casa de uno; de la habitación; de la piel de uno. Pero también hay un adentro de un órgano y un fuera de un órgano (asi es como es posible operar); dentro / fuera de la célula: la bomba de sodio-potasio. Dentro de la molécula, o de un átomo, o de un protón, o un quartz ...etc. ...¡sigue hacia adentro! ¡Siempre va a quedar “algo fuera”!... (Temas de la Fisica Cuántica...).

Expresión significa Presión hacia Afuera.
La Opresión o Represión es la Presión hacia Adentro.
Si aprendiéramos del mundo natural, de los demás seres vivientes (de ciertas
músicas también) realizando un pasaje más fluído entre lo que se nos va imprimiendo y lo que podemos expresar, podríamos aprender más y mejor; calidad y cantidad  crecerían.
Desarrollar nuestro Potencial, para Realizar con nuestro Potencial.
Sino, realizamos con una parte de éste. Es como, si disponiendo de dos manos, usáramos solo una para lo que necesitamos, o usemos (con suerte) las dos manos para una misma accion (por ej. peinarnos).
¿Existen el Afuera y el Adentro como dos lugares opuestos, que se rechazan?
¿No es el adentro una forma de representación del afuera y no es el afuera una forma de representación del adentro?
¿Cómo seria el adentro de una sociedad violenta?
¿Cómo seria el afuera (una sociedad) de individuos (adentros) en Paz?
Asi también, el proceso de expresión, realimenta nuestras impresiones en una mayor sensibilizacion (vamos reconociendolas) y eso genera a la vez, una expresión más cercana a lo que queremos realmente expresar. Un cuerpo que no se movio durante mucho tiempo, para recobrar la movilidad, necesitará un proceso de reaprendizaje.
Así, también un cuerpo que detuvo su expresion durante mucho tiempo, requerirá un cambio de percepción interna, o autopercepción para volver a disponer de esa capacidad truncada.
¿Ahora bien, por qué la expresión?
Un animalito, al ser tocado o herido, reacciona ante el estimulo, expresa con  movimiento esa ex-presión. Es un indicio de Vida.
Si no pudiera expresar lo provocado, lo supondriamos muerto. Si alguien nos hiere, es indice de vida que podamos expresar, manifestar nuestra impresión.
Si no, esta carga permanece dentro y, como toda carga, obstaculizaría nuestra elasticidad.
Si tuviéramos piel de rinoceronte, no registraríamos una caricia sutil.
Esa misma caricia nos mataria de dolor si no tuvieramos piel...
Entrar y salir de nuestros sentimientos, sin quedarnos “siempre con el mismo”.
Como una música, que nunca varía, mono-tono, o una música, en la que transcurren diversas cosas.
Para entrar y salir, o conectarnos y desconectarnos, necesitamos conocer/nos nuestras emociones, sentimientos, sensaciones, vivencias, poder (como en el Psicodrama, por ej), carnalizar, apropiarnos de eso que nos pasa. ¿O es que el arte puede hablar de “Algo” que no sea nuestro?  
Si algo nos “inquieta”, ese algo habla de un lugar nuestro, resuena con algo flojo, que requiere ser “ajustado” para su mejor funcionamiento.
Somos una caja de resonancia y deberíamos conocer como nos afinamos.

Ahora bien: en la expresión de esta “carga” aparecen muchas cuestiones:

El peso de la carga.
El dolor de cargarla.
El dolor de dejarla (estabamos mal pero acostumbrados): El motivo de nuestra
acción.
El contenido de la carga.
El significado subjetivo de cargarla.

Si esta carga fuese “desagradable” o “displacentera”, quizá  supongamos que
no conectarnos con ella, nos hace no sentirlas. En todo caso, no la registraremos, pero que “las hay, las hay”. Surge un verdadero problema cuando uno busca placer, estando harto del displacer. Caemos en el engaño de seleccionar el placer al displacer y
polarizándolo, no dejar que “Sea Eso” y luego, ver qué nos deja.
Además, el Placer, bajo esta dependencia, pierde su verdadero Encanto.

“El placer existe por la expresión, no por el contenido de la misma”

Esto explica por qué alguien puede sentir placer no solo con una música bella,
sino con un grito (“horrible”).
Es el placer de estar Liviano, descargado, luego el producto artístico musical
lo podremos elaborar, nos gustará o no y no por eso (que podamos / tengamos
que seguir trabajando) tenemos que sentir displacer.
Por ejemplo, si no nos gustan las disonancias y buscamos todas las consonancias (al revés tambien vale) no registraríamos el placer de la resolución de la disonancia.
¡Qué rico es comer cuando se siente hambre! (¿Comemos por hambre?)
¡Qué hermoso es un acorde resuelto luego de la tensión que nos generó la disonancia! ¡Cuánto nos dice un acorde no resuelto (luego de la tensión generada por una disonancia)!
El displacer es esa carga vuelta hacia adentro, el corte de un ciclo de pulsión (biológico) energética de Tensión-Carga-Descarga-Relajación. El displacer es a la contracción, como el placer a la expansión.
Tomando esta formula, trabajada por WILHELM REICH con nuestro tema:
la Carga (impresiones), la Tensión (sentir el peso de lo imprimido), la Descarga (expresión, necesidad de accionar, impulsar hacia fuera espontaneamente), la Relajación (placer).
Así como esta formula rige en la naturaleza (después de las tormentas viene la calma); (pajaro que comió, voló), No habría razon para pensar que nuestro interior no pertenece a la Naturaleza y por lo tanto puede estar regido (por ej. psiquicamente, emocionalmente, glandularmente, etc.) por esta fórmula.
Es decir si yo cargo, cargo tensión y no descargo, en algún momento esto tendría que estallar.
Cada uno posee limites mas o menos lejanos. Desde un dolor de cabeza, un zumbido en el oído, una reacción violenta, alguna que otra enfermedad psicosomática, angustia (tension en cuello y garganta), morirse de miedo, díarrea/constipación, o no menstruar.
Estas podrian ser algunas “cargas” sin haber sido “descargadas” que se “descargan” en el cuerpo. (¡·º*~ú^*^&!)
¡Cómo cambiaría nuestra concepción del Mundo, de los objetos, del aprendizaje, de lo creativo, si pudieramos descargar las cargas con mayor “respuesta” al medio, sin tener que sufrir años de tedioso aprender a disociar, a reprimir lo que se nos despierta con lo que vivimos y con lo que aprendemos y con nuestros vinculos!
Que esa respuesta sea temporalmente coherente.
No que venga 10 años después diciendo  -¿Qué pasó con esa música (poema, amistad, amor) que inventé, (vivi, ame)?  (El examen apremiaba).
Quedé 10 años con la misma sensación examen-urgencia...
Aprendí a desvalorizar, a quitar de mi lado, lo mío, mi creatividad, mis dudas, mi cuestionamiento, mi comprensión...
¡Aprendí a mecanizarme y sólo funciono asi!
Cómo sería si lo que yo hiciera fuera comandado por otras fuerzas, no la del apremio o la del Tener Que...
Quizá BEETHOVEN buceó en sí mismo para “ver que” le resultaba de una idea tan simple y pequeña: PA RA PA PAAAA (La quinta sinfonía) y por “haberse
conectado” pudo Crear. Podría haber pensado que era muy sencilla y no servia para nada?  ¿O eso lo pienso yo cuando estoy muy apurado?     

Cuando suceden muchos movimientos en nuestras acciones,  de las cuales somos sujetos-sujetados, ejecutores sin comprensión, nuestros oidos se ensordecen y el pensar y sentir se vuelven Duros. Cuando suceden muchos movimientos en nuestro interior a los que observamos como atrapados en una red, sin comprensión, nuestro pensar se exaspera y desespera, porque teme. Se hace necesario Amar ese temor, comprenderlo, para permitirle crecer, desarrollarse y morir.